Disciplina Positiva – Niños sin Problemas
La base de la disciplina positiva está en:
• Creer firmemente que todos en la familia son importantes
• Transmitirle a los hijos que Uds. los quieren y que ellos son muy importantes para Uds.
• Transmitirles que la familia funciona si todos colaboran
• Transmitirles que cada uno en la familia tiene responsabilidades y tareas que cumplir
• y, por supuesto, mostrar respeto por los hijos
Durante la infancia los padres tienen que:
• Establecer una rutina diaria
• Poner límites justos
• Proporcionarle a cada hijo su espacio personal
• Tener normas claras
• En vez de utilizar el castigo, dejar que el niño sienta las consecuencias de sus acciones
• En vez de utilizar las recompensas para premiar los trabajos cumplidos, motivar a los hijos a colaborar por el bien de la familia
A medida de crecen los hijos los padres tienen que:
• Aprender a compartir su poder dentro de la familia y dejar que los niños muestren su iniciativa y opinen
• Promover una comunicación clara
• Escuchar a los hijos y analizar sus sugerencias
Recuerden que:
El gran motor que facilita la conducta positiva de un niño es el QUERER PERTENECER a su familia.
Otros impulsores de una conducta positiva en el niño es el SENTIRSE QUERIDO y SENTIRSE TOMADO EN CUENTA por sus padres.
A medida que crece, el niño se da cuenta de qué cosas agradan a papá y a mamá y va querer agradarlos para sentirse querido y sentirse tomado en cuenta.
Por ejemplo:
• Si el niño nace en una familia donde todos tienen responsabilidades definidas y el ser responsable es algo valioso para los padres, el niño se esmerará en ser responsable porqué de esta manera agradará a sus padres y se sentirá importante.
• Si el niño nace en una familia donde es importante ser ordenado y respetar el espacio personal y las pertenencias de los otros, el niño se esmerará en ser ordenado y respetuoso de las cosas de sus hermanos y de sus padres, porqué de esta manera agradará a sus padres, se sentirá parte de la familia y valioso.
Lo arriba expuesto es un descripción del clima y del ambiente en el cual se da una DISCIPLINA POSITIVA.
Sin este ambiente no se puede dar una disciplina positiva.
Cuando el niño se siente tomado en cuenta, útil y valioso no tiene porqué recurrir a conductas negativas para llamar la atención o expresar su rabia.
El sentirse tomado en cuenta hace que los problemas de conducta desaparezcan.
Los Berrinches
Muchas madres con niños entre 2 y 5 añitos me escriben muy preocupadas por los berrinches de sus hijos y por lo incontrolables que están.
Ante todo tenemos que diferenciar el significado de los berrinches. A continuación vamos a hablar de los berrinches que aparecen entre el año y medio hasta los tres años. En la siguiente lectura hablaremos de los berrinches entre los tres y los cinco años.
Si los berrinches aparecen alrededor de los 2 años, éstos son 'normales', no nos vamos a horrorizar ni preocupar demasiado por ellos, sin embargo hay que tener cuidado de que no se vuelvan parte de la conducta habitual del niño.
¿Qué pueden hacer?
Primero dense cuenta que su hijo está creciendo y está convirtiéndose en una personita, con su propia voluntad. Esta es una etapa de transición y hay que acompañarlo. A continuación les expongo varias cosas que pueden hacer para ayudarlo y para que los berrinches eventualmente desaparezcan.
• Cuando el niño tiene un berrinche en casa, llévelo a un lugar donde pueden estar Uds. dos solitos, a su cuarto, al jardín, al sofá, y lejos del lugar donde le dio el berrinche.
• Cuando el niño tiene un berrinche lejos de la casa, por ejemplo en un supermercado o en un restauran, llévelo a un lugar donde pueden estar Uds. dos solitos, seguramente al automóvil.
• No lo deje solo. Espere que se calme. No se puede hablar con él si está agitado.
• Réstele importancia al berrinche. No es el fin del mundo. Mientras el niño se calma, Ud. está allí, lo acompaña físicamente, pero póngase a pensar en algo agradable, positivo y no en lo difícil que se está poniendo su hijo.
• Cuando su hijo se haya tranquilizado dígale únicamente, pero con mucha firmeza, que no puede portarse así y explíquele brevemente lo que hizo. Inmediatamente distráiganlo con otra actividad….algo que le guste, que él haga bien.
• Elogie como está comportándose en la nueva actividad y ni una palabra más sobre el berrinche.
Su mensaje a su hijo a través de todas estos pasos es: "Te quiero mucho y no te voy a abandonar en este momento difícil - pero no voy a permitir los berrinches."
Una pregunta muy importante y básica que tiene que hacerse ahora que su hijo empieza a crecer y a ejercer su voluntad. 1) ¿Quiere que su hijo la obedezca? O 2) ¿Quiere que su hijo se porte bien, entienda lo que éso implica y coopere con Ud.?
Si está interesada únicamente en que su hijo la obedezca, seguramente ese es un niño que va a reaccionar con muchos berrinches - si en cambio Ud. busca su cooperación y sigue los pasos arriba expuestos, Ud. verá como los berrinches van a desparecer poco a poco.
No deje de hacer también lo siguiente:
• Avísele a su hijo con tiempo cuando hay un cambio de actividad.
• "Dentro de 5 minutos vamos a salir."
• "Dentro de 5 minutos vamos a comer."
• Aunque el niño no sabe todavía lo que son 5 minutos, se va acostumbrando a que hay un período de transición entre lo que está haciendo y lo próximo. Este paréntesis le va a permitir "despedirse" de la actual actividad y/o guardar sus juguetes.
• Antes de ir a cualquier lugar público explíquele al niño como se debe comportar, lo que puede hacer y lo que no puede hacer. Por ejemplo, si va a un supermercado y no quiere comprarle golosinas o juguetes, tiene que acostumbrarlo desde muy pequeñito. Explíquele claramente que no le va a comprar golosinas o juguetes. Dígale que Ud. necesita que él la ayude buscando las cosas que están en su lista y explíquele para que sirven los productos que está comprando. Haga que participe en la compra y que se sienta importante porqué la está ayudando.
• Armase de paciencia pero sea firme.
• Ciertas ocasiones se prestan para que Ud. le presente alternativas entre las cuales el niño pueda escoger. Luego que él escoja felicite al niño por su escogencia y si quiere, explíquele porqué fué una buena escogencia. Por ejemplo, cuando una niña se va a vestir, en vez de revisar todo el escaparate y gavetas para buscar lo que se va a poner, Ud. le presenta 2 o 3 opciones y que ella decida entre ellas.
• Aparte tiempo para ayudar al niño cuando tiene un berrinche. Recuerde que ésta es una fase pasajera y el tiempo que invierta en esto es importantísimo. Por un lado está eliminando los berrinches y por otro lado su hijo se está dando cuenta de lo que puede y no puede hacer, a través de una manera muy poco violenta (sin nalgadas, ni castigos) y está aprendiendo a cooperar con Ud.
• Por último, piense que Ud. y su hijo van a salir bien de esta fase, piense en lo que le gusta de él y dígale que lo quiere.
Marina
Afuera llueve y hace frío, Nancy, la madre de Marina, necesita salir, está apurada y se quiere llevar a Marina, de casi tres años. Marina quiere salir con una franelita, shorts y sandalias, pero su madre quiere que se ponga un suéter, pantalones y zapatos cerrados para que no se moje y no le de frío. Las dos insisten, Nancy en abrigarla y Marina en no cambiarse de ropa. Al final Marina rompe en llanto y gritos y se tira al suelo, dando patadas.
¿Qué puede hacer Nancy? Ante todo, no comunicarle a Marina que se tiene que cambiar de ropa unos segundos antes de salir. Nancy le hubiera tenido que avisar que dentro de cinco minutos iban a salir y decirle que tenia que tenía que cambiarse porqué estaba lloviendo y hacía frío.
Si a la niña le da un berrinche, la madre tiene que mantenerse firme y esperar unos minutos hasta que la niña se calme y decirle que puede escoger entre 2 o 3 franelitas. Un poco más tarde cuando Marina esté completamente tranquila Nancy le tiene que decir que la franela que ella escogió estuvo perfecta y que con el cambio de ropa ella no se va a resfriar.
Pedro
Pedro es un niño de dos años y es muy ágil y fuerte. Le gusta treparse por doquier, en las sillas, en las rejas. En la casa hay un reja alta en el porche y Elena, su madre, lo deja que se trepe mientras ella lo vigila, ella está segura de su habilidad. Una tarde Pedro acompaña a Elena al supermercado y ve una reja y quiere empezar a treparla. La madre se lo prohíbe y él se desespera y se tira al suelo, llorando.
Elena lo toma de la mano, salen del supermercado y se van al automóvil y se sientan adentro. Pedro sigue rabioso y sigue llorando. Mientras Elena espera que se calme, ella se pone a pensar en lo que va a cocinar esa noche. Cuando Pedro se ha calmado ella le dice: "Pedro, en casa puedes trepar la reja y me encanta que lo hagas y lo haces muy bien - pero en el supermercado NO. Ahora vamos a regresar porqué yo tengo una lista de cosas para comprar. Y como tú sabes rayar con los lápices, ¿Qué te parece si me ayudas y cada vez que encuentro una cosa que necesito y la pongo en la cesta tú la vas rayando en mi lista?"
Ellos regresan al supermercado. Pedro se siente muy importante porqué está ayudando a su madre en una tarea. Al final la madre lo felicita y por la noche le cuenta a su esposo como Pedro la ayudó.
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